Se enfatiza la importancia de la búsqueda constante de Dios y del Espíritu Santo para recibir más de Él, determinando así el nivel de crecimiento espiritual. Se compara con la parábola de Mateo 13:12, donde a quien tiene se le dará más.
Se menciona la existencia de diferentes medidas de unción divina y se anima a aprovechar las oportunidades presentes, ya que las bendiciones pueden ser únicas para cada momento. Se relata una experiencia personal donde la búsqueda individual de Dios en días de poca asistencia se vio recompensada.
Se destaca la unción doble disponible y se anima a quienes no tuvieron miedo a las adversidades para asistir a buscar más de Dios. Se introduce el concepto de "ojos que ven" (Mateo 13:16), refiriéndose a la capacidad de ver el favor de Dios y Su obra en la vida, incluso en medio de problemas.
Se concluye que ver con los ojos de Dios, y no con los de la miseria o el problema, permite experimentar el favor divino, la bendición y la fe en los milagros personales y familiares.