Se reflexiona sobre la angustia que genera no llegar a fin de mes y la precariedad laboral.
Se evoca la experiencia personal del conductor en la época de Alfonsín, donde un contrato no alcanzaba para cubrir las necesidades básicas, generando una profunda angustia.
Se enfatiza la importancia de comprender la angustia de la gente y que no se trata de una puesta en escena, sino de una realidad apremiante.