El encargado y una empleada del kiosco que el imputado asegura haber visitado el día de la desaparición de Agostina, desmintieron haberlo atendido. Afirman que el encargado que estaba en ese horario no se encuentra actualmente y que la hija del imputado tampoco fue al kiosco ese día.
Esta contradicción en los testimonios del imputado y el personal del kiosco genera más dudas sobre su coartada y la veracidad de sus declaraciones.