Irán atacó cuatro buques que intentaban cruzar el Estrecho de Hormuz, según la cadena estatal IRIF. Las embarcaciones habrían ignorado avisos y recibido disparos de advertencia, obligándolas a retroceder. La Guardia Revolucionaria Islámica también afirmó haber atacado una base aérea estadounidense en Kuwait como represalia a la ofensiva de Washington en Bandar Abbas.
Este incidente ocurre en medio de una escalada de tensión y el bloqueo del estrecho, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo. La Guardia Revolucionaria asegura que los ataques a los buques no los destruyeron, sino que los obligaron a retornar.