Un voraz incendio consumió el techo y parte de la estructura de la histórica parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, fundada en 1914 en Flores da Cunha, Brasil. A pesar de la magnitud del siniestro, una escultura de madera de Jesucristo, ubicada entre las cenizas y paredes ennegrecidas, resultó intacta.
Los bomberos investigan el origen del fuego, que se desató en una zona de obras. Los fieles se congregaron conmocionados al presenciar la destrucción del templo, una de las estructuras góticas más antiguas de la región.