Se reflexiona sobre la importancia de la honra a Dios y las consecuencias del desprecio hacia Él, citando el pasaje de 1 Samuel 2:30 donde Dios advierte a Elí.
Se subraya que Dios honra a quienes lo honran y humilla a quienes lo desprecian, haciendo hincapié en que el respeto hacia Él debe manifestarse en el hogar y en cada aspecto de la vida.
Se menciona que un ambiente de honra propicia la manifestación de Dios, y se invita a reflexionar si se está honrando al Señor en la propia casa, reconociendo su presencia en cada bendición.