Se revela que el hermano de Adorni, Francisco, tuvo que rectificar su declaración jurada tras declarar una herencia de solo mil dólares, cuando en realidad declaró bienes por veintiún millones.
La sucesión del padre, fallecido en 2002, es cuestionada, ya que Francisco Adorni afirma haber descubierto los bienes muchos años después, lo cual se considera inusual.
Se sugiere que la sucesión fue irregular y que el departamento en cuestión estaba ejecutado y con deudas considerables, lo que hace aún más sospechoso el hallazgo tardío de los bienes.