La casa de Gran Hermano se encuentra en tensión por la escasez de comida y las discusiones internas. Los participantes se quejan de la restricción presupuestaria y de las decisiones tomadas respecto a la alimentación.
El Big Brother ha advertido a Nigro sobre su falta de participación en el juego, ofreciéndole la opción de abandonar la casa. Nigro, por su parte, ha expresado su intención de no ir contra Manu, quien supuestamente le escribía a su exnovia. La madre de Nigro, Fernanda, considera que el llamado de atención de Gran Hermano es un "correctivo" necesario para que su hijo reaccione.
Además, se discute la estrategia de Nigro y su relación con las mujeres, así como un conflicto pasado con Manu por celos. La tensión aumenta a medida que se acerca la noche de nominaciones, y se cuestiona si la actitud de Nigro es una estrategia o una falta de compromiso con el juego.