Siete palestinos murieron en un ataque dirigido contra un edificio en Gaza, en el marco de lo que se describe como un genocidio.
Este suceso ocurre un día después de que Israel anunciara la muerte de Mohamed Odez, el nuevo jefe del ala militar de Hamás y último líder de alto rango involucrado en la planificación del ataque del 7 de octubre.
En respuesta al ataque de Hamás, Israel lanzó una ofensiva militar a gran escala en Gaza, resultando en 72.803 palestinos muertos y 172.855 heridos hasta el momento.