El consumo en supermercados y mayoristas registró una fuerte caída del 5% en abril, profundizando la tendencia negativa de los últimos meses.
La venta de alimentos, bebidas y artículos de higiene mostró un retroceso del 3,8% interanual en abril y del 3,3% en el primer cuatrimestre del año, según la consultora Centia.
A pesar de la desaceleración inflacionaria, el consumo de productos básicos no logra recuperarse, evidenciando el impacto en el poder adquisitivo de los argentinos.