Trabajadores farmacéuticos se manifiestan por el cierre de 44 sucursales y el despido de personal, denunciando que no les han devuelto sus pertenencias ni pagado los sueldos adeudados.
Una farmacéutica y directora técnica, con 23 años de antigüedad en la empresa, relató la angustia de no poder acceder a sus medicamentos personales y los de su padre, así como la incertidumbre laboral.
Otro trabajador despedido en diciembre denunció la falta de pago de aguinaldo, vacaciones y sueldo de diciembre, y la ausencia de los directivos de la empresa para dar explicaciones.
Los manifestantes expresaron su indignación y sensación de impotencia ante la falta de respuestas y la aparente riqueza de los directivos mientras ellos reclaman por lo que trabajaron.