El abuelo de Agostina, Miguel, se prepara para sacar su auto mientras la familia continúa colaborando con la investigación. Los movimientos de la familia se centran en ir y venir a la comisaría y la fiscalía, buscando novedades sobre la desaparición de la joven.
El negocio de empanadas, donde Agostina estuvo antes de desaparecer, se encuentra en la misma cuadra donde también está la casa del detenido Barrelier. La rutina de la familia se ha visto alterada por la angustia y la búsqueda de respuestas.