Estudiantes del Colegio Superior de Comercio Carlos Pellegrini tomaron la institución en reclamo de mayores fondos y mejores salarios para los docentes, llevando a cabo asambleas para definir los pasos a seguir.
El debate se centró en la eficiencia del gasto público y la necesidad de reordenar las cuentas internas de las instituciones educativas antes de solicitar más financiamiento. Se compararon ejemplos como Aerolíneas Argentinas y el Hospital Garrahan para ilustrar posibles modelos de gestión.
Se cuestionó la alta proporción de docentes y personal administrativo por estudiante en algunas universidades, sugiriendo que la autonomía universitaria implica que las autoridades deben asumir la responsabilidad de la gestión y el financiamiento, en lugar de depender exclusivamente de fondos públicos que afectarían el superávit fiscal.