El Estrecho de Ormuz ha visto una drástica reducción en el movimiento de buques, pasando de unos 138 diarios antes de la guerra a solo 4 o 5 en jornadas favorables. Esta situación ha generado extrema tensión y condiciones degradantes para los marineros varados.
La crisis humanitaria a bordo de los buques anclados es preocupante, con escasez de medicinas y alimentos. Trump había manifestado su intención de abordar la liberación del estrecho para facilitar el tránsito y ayudar a los marineros atrapados.