Se profundiza el conflicto entre Chechu Bonelli y su expareja Darío Bennicelli, con declaraciones cruzadas de sus familiares y amigos.
La ex cuñada de Chechu, Lucrecia, la acusó de moverse por dinero y de querer perjudicar a Darío. Por su parte, Darío defendió su rol como padre y el cumplimiento del acuerdo económico, aunque admitió haberse olvidado de pagar 70 mil pesos de uniformes escolares en medio de un funeral. Ivana Figueiras, actual pareja de Darío, también se vio envuelta en la polémica, negando tener injerencia en la situación de la mascota y acusando a Chechu de querer robarle el marido y el perro.
Carlos Salerno analizó la situación, sugiriendo que Chechu está afectada emocionalmente y que debería soltar el conflicto por su propia salud. Se planteó la dificultad de integrar las realidades de ambas partes y la importancia de respetar a la madre de los hijos, incluso en procesos de separación.