Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo están avanzando, según fuentes oficiales estadounidenses. El principal punto de discusión es la liberación de activos financieros iraníes bloqueados en el extranjero, que ascenderían a entre 12 y 22 mil millones de dólares. Esta suma, aunque no representativa para potencias occidentales, podría aliviar significativamente la situación económica de Irán, marcada por una inflación del 180% en productos básicos.
El acuerdo, de concretarse, se centraría inicialmente en la apertura del Estrecho de Ormuz, crucial para el comercio mundial de petróleo y derivados, y no abordaría la cuestión nuclear en la primera etapa. Irán busca el control futuro del estrecho, una prerrogativa que Estados Unidos ha negado consistentemente.
La situación en el Estrecho de Ormuz tiene un impacto global, afectando no solo el suministro de petróleo sino también los costos de fertilizantes y, por ende, las cosechas. Para Irán, el control del estrecho representaría una fuente vital de financiación a través de peajes.