Estados Unidos denunció una "grave violación a la tregua" por parte de Irán, refiriéndose al ataque con misil balístico contra Kuwait y los ataques con drones en el estrecho de Hormuz.
A pesar de la denuncia, Estados Unidos considera que la tregua sigue en pie, ya que ninguna de las partes tiene interés en romperla directamente.
Se destaca que estos ataques iraníes, dirigidos a presionar a Estados Unidos a través de sus aliados, ocurren en el tercer mes de la guerra.