Surgen dudas sobre si la mujer e hija de Barrelier sabían o formaban parte de lo sucedido con Agostina, o si realmente desconocían la situación.
Se describe la entrada a la vivienda a través de un portón y se menciona que los perros de luminol trabajaron en el primer piso, donde había una construcción tipo habitación en la terraza.
A pesar de los trabajos con luminol, no se encontraron rastros de sangre ni indicios de interés en esa zona de la vivienda.