Legisladores demócratas estadounidenses visitaron el centro de detención Delany Hall en Newark, Nueva Jersey, tras recibir denuncias de maltrato a migrantes detenidos. Los congresistas constataron presuntas deficiencias en la alimentación, hacinamiento, bajas temperaturas y falta de atención médica.
Las mujeres detenidas entregaron demandas a los legisladores, asegurando ser maltratadas. Un congresista calificó la situación de "horrible" y exigió el cierre del centro, revelando además una huelga de hambre en curso por parte de hombres y mujeres, algunos de los cuales habrían sufrido represalias.
Los legisladores denunciaron que el ICE miente sobre las condiciones en los centros de detención. Goldman calificó los informes como horribles y exigió el cierre inmediato de las instalaciones.