Se cuestiona el rol del CONICET, denunciando que funciona como un "aparato de propaganda" y "caja" para partidos políticos, a pesar de contar con investigadores serios.
Se menciona que el gobierno ha cambiado a algunos directivos, pero se afirma que el CONICET sigue siendo un aparato partidario, con investigadores que actúan como "caja" y "aparatos partidarios".
Una investigadora adjunta del CONICET denuncia que se le ha negado una promoción por considerarla una amenaza para los derechos LGTBIQ+.