Se cuestiona la defensa de Barrelier, representada por Sánchez Bianco, señalando que su relato ha sido inconsistente y ha ido cambiando a lo largo del día. Se sugiere que las hipótesis presentadas no tienen sentido y que el abogado se "pisa" al reiterar su versión.
Se menciona que Bianco, al mostrar un video, afirmó no saber que debía hablar con un defendido, lo que genera dudas sobre su conocimiento del caso. La falta de coherencia en la defensa alimenta las sospechas sobre la culpabilidad de Barrelier.