Se debate si la universidad debe ser un espacio político y si los reclamos estudiantiles son genuinos o responden a intereses partidarios.
Algunos panelistas sugieren que la politización de la universidad y los gastos excesivos en ella son problemas que no se abordan adecuadamente, y que la solución no es simplemente "cortar y cortar relleno".
Se plantea la idea de que si se conociera el detalle de lo que ocurre en las universidades, quizás no todos estarían de acuerdo con los reclamos actuales, y se menciona la corrupción como un factor que ha afectado a la institución.