Se critica la escasa movilización social en Córdoba para exigir la aparición de Agostina, una joven desaparecida, contrastando con la gran afluencia de público en eventos deportivos.
Se expresa la impotencia de la familia ante la tardanza en la actuación de las autoridades y la aparente falta de prioridad del caso, comparándola con la atención dada a un partido de fútbol.
Se enfatiza la necesidad de solidaridad y empatía, recordando que la situación de Agostina podría afectar a cualquier familia.