Se critica la inacción y el aparente fracaso de las autoridades en la búsqueda de Agostina en Córdoba, a pesar de la gran estructura de búsqueda. Se compara con el caso de un niño encontrado anteriormente, donde la rápida resolución no salpicó a nadie y se solucionó sin mayores complicaciones.
Se argumenta que el caso de Agostina tiene un "costo político muy grande" que afecta a la gobernación, el Ministerio de Seguridad y la intendencia de la ciudad. Se expresa frustración porque, a pesar de los esfuerzos, no se encuentra a la niña y se cuestiona la veracidad de la información sobre si está viva.