La Cámara de Casación determinó que Cristina Kirchner deberá devolver la mayoría de los bienes adquiridos de forma ilegal, revirtiendo intentos de disfrazar la condena por administración fraudulenta como un ataque político.
La decisión judicial es inapelable y obliga a la exmandataria y a Lázaro Báez a restituir propiedades que fueron símbolos de corrupción e impunidad, como el Hotel Boutique Los Sauces y el Alto Calafate.
Este fallo representa un avance significativo tras años de aprietes y amenazas, y se logró gracias al trabajo periodístico de investigación que acompañó las denuncias hasta la justicia.