Se debate si la eliminación de la inflación y el orden macroeconómico son suficientes para generar crecimiento. Se argumenta que, si bien son condiciones necesarias, no son el motor del crecimiento en sí mismas. La herencia de un Estado sobredimensionado, no solo en sus cuentas sino también en su legislación, presenta un obstáculo adicional.
Para generar crecimiento, se identifican dos variables clave: la inversión y la productividad. La inversión es fundamental para expandir la economía y transformar los sectores existentes. La productividad, entendida como la capacidad de producir más, también es crucial. Se sugiere que la política juega un rol importante en la generación de estas condiciones necesarias para la inversión.