Un 40,8% de la población colombiana siente miedo ante la posibilidad de revivir episodios de violencia como asesinatos de candidatos, secuestros y extorsiones, según una encuesta.
Este temor, ligado al poder político y económico del narcotráfico y la actividad de diversos grupos armados, impulsa el discurso de mano dura de candidatos como Abelardo de la Espriella.
La compleja realidad de narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares impregna el recuerdo de los colombianos, generando un clima de inseguridad.