Se confirmó el hallazgo de restos óseos que pertenecen a un animal pequeño, y no a un ser humano, en el marco de la investigación. Los elementos secuestrados inicialmente no pudieron ser vinculados al caso, siendo descritos como fragmentos pequeños propios de un jardín.
El cuerpo de antropología forense emitirá un informe en aproximadamente una semana, y se programaron nuevas declaraciones testimoniales y medidas probatorias. La querella busca reexaminar la investigación interna realizada por la familia en los años 80, consultando a exmiembros de las fuerzas de seguridad.
Los restos de Fernández Lima ya fueron entregados a la familia. La Cámara Nacional y Correccional considera que es "muy difícil o complejo pensar que algún miembro, particularmente Christian Graff, sea ajeno al hecho", conectando al sospechoso con el hallazgo de los restos y la relación existente.
Se investiga un testimonio que relata un almuerzo donde se habrían dicho cosas graves sobre una situación similar a la sospechada en el caso. Este testigo de identidad reservada requiere corroboración, manteniendo abiertas todas las líneas de investigación.