Se cuestiona la sofisticación del sospechoso en el caso Agostina, señalando que ha cometido "muchos errores de principio a fin". Se considera que ha quedado expuesto como nexo crítico, pagando el remis y llevándola a su búnker, además de no percatarse de las cámaras de seguridad cercanas a su domicilio.
Se interpreta que el sospechoso "se desbordó" en su dinámica criminal al no ser un profesional, aunque sí se reconocen actos preparatorios en su accionar.