Continúa la incertidumbre en el caso Agostina con la posible desaparición de pruebas clave y dudas sobre el paradero de la menor.
Se investiga si el acusado eliminó mensajes de su teléfono celular y si la comunicación con una persona desconocida para la madre fue real o inventada por el imputado.
La justicia busca determinar la veracidad de la versión del "auto rojo" y analiza cámaras de seguridad para corroborar los movimientos de Agostina.
Existe una discrepancia entre la familia y el imputado sobre la identidad de la menor captada por las cámaras al ingresar a la casa.