El periodista de investigación Martin Koch, conocido por su blog sobre crímenes y su pasado como delincuente, fue asesinado de un disparo en la cabeza el 8 de diciembre de 2016. Koch fue el primero en exponer públicamente las actividades de Ridwan Taji y sus cómplices, alertando sobre los intentos de asesinato fallidos en su contra.
El asesinato de Koch, ocurrido frente a un burdel en Ámsterdam, conmocionó a la opinión pública y puso de relieve la peligrosidad de las redes criminales que operaban en los Países Bajos. Su funeral, marcado por la presencia de sus "fieles acompañantes" y una copa de champán sobre el ataúd, reflejó la peculiaridad de su vida y su conexión con el mundo del crimen.