Durante el viaje, Agostina conversó con el remisero Ariel sobre diversos temas. Mencionó tener amigas, sus gustos personales y conflictos familiares. Reveló que había realizado una denuncia contra su padre por supuestos golpes y que, aunque vivía con su madre, planeaban mudarse a otro lugar.
El remisero no encontró nada extraño en las declaraciones de la joven en ese momento, ya que ella se mostraba contenta y hablaba con normalidad. Sin embargo, estos detalles cobraron relevancia posteriormente al conocerse la desaparición de Agostina.