Se cuestiona la declaración de inocencia de José Luis Rodríguez Zapatero frente a las acusaciones de corrupción, tráfico de influencias y lavado de dinero, calificando su actitud de "cara durísima".
Se afirma que Zapatero está "al horno con papas" y que cada día surgen nuevas pruebas en su contra, especialmente en relación con el presunto tráfico de oro y el uso de aerolíneas para blanquear activos provenientes de Venezuela.
Se reitera que la información sobre estas operaciones ya se conocía y que incluso se especulaba sobre la posesión de minas de oro por parte de Zapatero en Venezuela.