Delcy Rodríguez, alineada con Estados Unidos, impulsaría una reforma en Venezuela que busca una reapertura económica y política. La medida incluiría la apertura al capital extranjero, la liberación de presos políticos y la destitución de gran parte del gabinete de Maduro.
Esta estrategia, aunque forzada por las circunstancias, se muestra como una señal de reapertura en el país, con un sector energético que también contaría con apoyo estadounidense.