El arquitecto urbanista Andrés Bordagaray, de la Fundación Ciudad, explica que el ruido ambiental en Buenos Aires, especialmente el de colectivos y obras, excede los niveles saludables.
Señala que, si bien existe una ley y normas para regular el ruido, la dificultad para visibilizar y denunciar el problema, sumado a la falta de conciencia sobre sus efectos en la salud (estrés, problemas de concentración y aprendizaje), dificulta su solución.