El gobierno se encuentra en un proceso virtuoso donde el paso del tiempo juega a favor, ya que el ajuste más difícil se realizó al principio. Se proyecta continuar bajando impuestos y regulaciones, lo que atraerá inversiones y generará mayor crecimiento, empleo y mejores salarios.
Este camino, aunque no es inmediato, se ha demostrado efectivo en los últimos dos años. Los gobernadores también comparten esta visión, lo que genera optimismo sobre el futuro económico del país.