La trabajadora de la panadería de Merlo relató el momento del robo, explicando que actuó por bronca e impotencia al ver al delincuente amenazando a los clientes y empleados. El negocio, de tipo familiar, busca salir adelante a pesar de la delincuencia.
La viralización del video del asalto se convirtió en la única estrategia para escrachar al delincuente. A raíz de la difusión, se acercó una persona a aportar datos, pero aún se requiere confirmación para identificar plenamente al responsable.