Néstor, trabajador de Granja Tres Arroyos, se encuentra de vacaciones desde hace 10 días y aún no ha podido cobrar su sueldo. Relata que la empresa pagó solo la mitad de dos quincenas y el resto se lo liquidó como vacaciones, dejándolo sin ingresos.
La incertidumbre sobre el futuro de la empresa y la posibilidad de cierre es total, ya que no hay información oficial sobre lo que sucederá. Néstor expresa su preocupación por la falta de pago y la posibilidad de quedarse sin trabajo tras tantos años de antigüedad.
Si bien Néstor tiene cierta estabilidad para cubrir sus necesidades básicas, sabe que muchos compañeros la están pasando muy mal, con deudas de alquiler, servicios y tarjetas. La preocupación por la falta de comida para sus hijos es un tema recurrente entre los trabajadores.
La situación de los trabajadores de Granja Tres Arroyos es crítica, con meses sin cobrar y sin respuestas claras sobre el futuro. La esperanza reside en que la empresa cumpla con sus obligaciones y se garantice la continuidad laboral.