Se profundiza sobre el "super RIGI", un nuevo régimen propuesto por el gobierno de Javier Milei para atraer inversiones millonarias, enfocado en empresas tecnológicas.
El régimen exige una inversión mínima de mil millones de dólares y un desembolso del 20% en los primeros dos años. Ofrece beneficios fiscales, como una alícuota del 15% en el impuesto a las ganancias, y libertad para la repatriación de capitales.
Analistas señalan que, si bien la iniciativa es una "zanahoria" para los inversores, el éxito dependerá de la concreción de las inversiones y la seguridad jurídica, recordando promesas de inversión no cumplidas en el pasado.