Se subraya que servir a Dios requiere fe, ya que servir sin ella puede tener consecuencias, como le ocurrió a Zacarías. En contraste, María demostró fe al aceptar la voluntad de Dios.
Se llama a no ser pasivo, sino a arrebatar la bendición por medio de la fe y la acción en las disciplinas espirituales. Creer que el año será bendecido y que esta nueva vida será mejor que la anterior es fundamental para experimentar la promesa divina.