Leandro Santoro expone la teoría de la "ilustración oscura", citando a filósofos como Nick Land, que influenciaría a Javier Milei.
Según esta visión, se busca un proyecto de poder para "tecno-oligarquías", desmontando controles democráticos y regulaciones, argumentando una incompatibilidad entre democracia y libertad.
Santoro señala que esta filosofía ataca a periodistas, universidades y la cultura ("la catedral") considerándolos parte del "progresismo mundial", y que figuras como Miriam Bregman o Chipi Castillo serían vistas como parte del mismo "enemigo".