El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, solicitó al Papa León XIV en el Vaticano, pero tuvo que comentar sobre las investigaciones que sacuden a su partido. Prometió cooperar con la justicia mientras la Guardia Civil allanaba la sede del Partido Socialista en Madrid en busca de pruebas sobre un presunto complot para desestabilizar procedimientos judiciales.
Sánchez, quien se reunió con el Papa como antesala a su visita a España, se justificó ante las acusaciones judiciales contra el PSOE, asegurando total colaboración con la justicia.