Se profundiza la investigación sobre una posible red de explotación de menores en Córdoba, vinculando al detenido Barrelier con estructuras de poder.
Se menciona la existencia de un boliche llamado "Las Guachitas" que frecuentarían personas con contactos pesados, y se establece un paralelismo con casos anteriores de corrupción y explotación, como el de "Raposa" y la gestión de Luis Juez.
Se expone la presunta relación entre barras bravas, empresarios de la noche, punteros políticos y funcionarios, quienes operarían en un esquema de protección y silencio.
Se señala al abogado Ricardo Moreno, cercano a Ricardo Jaime, como parte de una "estructura poderosa" con influencia en el Poder Judicial Federal, capaz de brindar protección jurídica a personas de dudosa procedencia.
Se cuestiona la actuación de la justicia ante la aparente impunidad de ciertos individuos y se advierte sobre la peligrosidad de estas redes de corrupción.