El gobierno de Javier Milei ha presentado un proyecto en el Senado para eliminar la ley de etiquetado frontal de alimentos, argumentando que los octógonos de advertencia generan confusión y no son representativos.
Organizaciones de la salud y médicos expresaron opiniones divididas: algunos apoyan la eliminación al considerar que la ley no cumplió las expectativas, mientras que otros defienden los octógonos como una herramienta de protección al consumidor.
Se menciona también el interés de las empresas en la derogación, ya que podría incentivar las ventas de productos con sellos de advertencia.