San Lorenzo protagonizó un "papelón" y quedó eliminado de la Copa Sudamericana al perder como local ante el ignoto Recoleta de Paraguay, consumando un "bochorno azulgrana" ante su público.
El equipo necesitaba solo un empate para clasificar, pero dilapidó claras situaciones de gol y terminó perdiendo 1 a 0, desatando la furia de los hinchas con silbidos y cánticos de "que se vayan todos".
La eliminación deja a San Lorenzo sin copas internacionales para el resto del año, y agudiza la incertidumbre sobre la continuidad de figuras como Johan Romagna y la situación del técnico Gustavo Álvarez, quien recibió el repudio general.