Una panadera en Merlo, Buenos Aires, resistió a un asalto utilizando un secador para ahuyentar a un delincuente que simulaba tener un arma. El individuo intentó robar la caja registradora y tomar de rehén a un cliente.
La rápida reacción de la comerciante, quien tomó el secador al notar la inexperiencia del ladrón y la falta de un arma real, logró que el delincuente huyera del local ubicado en la intersección de Obarra y Tapalqué.