El padre de Agostina está devastado pero participa activamente en la búsqueda de su hija, a quien quiere encontrar con vida. Desconoce el vínculo entre su hija y Barrelier, enterándose de su existencia a raíz de la desaparición.
Se enfatiza la sorpresa del padre al saber que Barrelier tenía un vínculo más cercano con Agostina, al punto de llevarla a su domicilio a altas horas de la noche sin oposición aparente por parte de la menor.