Europa Occidental atraviesa una ola de calor anómala para la época del año, con temperaturas que alcanzan los 35 grados en países como Francia y Reino Unido, provocadas por una cúpula de calor proveniente del norte de África.
Se reportan al menos doce muertes confirmadas en la región, principalmente en Francia, España y Portugal. La situación es tan preocupante que existe la posibilidad de suspender las clases, ya que las escuelas no están preparadas para albergar a los alumnos en condiciones climáticas extremas.
En Francia, se han registrado siete muertes por ahogamiento, debido a que las playas y balnearios aún no cuentan con guardavidas ni personal de seguridad adecuado para la temporada. La combinación de altas temperaturas y la falta de infraestructura de seguridad en zonas turísticas genera gran preocupación.