Se denuncia la enorme cantidad de prófugos que existen en Argentina, muchos de los cuales siguen delinquiendo impunemente, a veces por años, debido a la lentitud o inacción de la justicia.
Se cuestiona cómo es posible que personas con órdenes de captura, como el caso del hijo del exsubsecretario de seguridad de Zárate, puedan permanecer prófugas y continuar cometiendo delitos.
Se señala que la falta de recursos de las víctimas para contratar buenos abogados y la ausencia de una búsqueda activa por parte de la policía contribuyen a esta impunidad, permitiendo que los delincuentes sigan libres.