El gobierno argentino parece estar apostando a que la próxima Copa del Mundo sirva como una distracción para la población ante la difícil situación económica del país. Los analistas comparan esta estrategia con la de un técnico de fútbol que mira el reloj, sugiriendo que la atención se centrará en el evento deportivo más que en los problemas internos.
A pesar de la aparente calma, se anticipan movimientos políticos y económicos tras el mundial. Figuras como Capitanich y Sergio Massa estarían preparándose para la carrera presidencial de 2027, con una posible reaparición de Massa después del evento deportivo. La segunda mitad del año acorta los tiempos electorales y se especula con posibles adelantos de elecciones provinciales, como la de Córdoba en abril de 2027, lo que podría generar "super domingos" electorales.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, podría convocar elecciones anticipadas, una estrategia que otros gobiernos también podrían seguir. La provincia de Córdoba es observada de cerca por la Casa Rosada, que busca competir en ella. Se menciona la posibilidad de candidatos como Bornorón y Agustín Laje, mientras que Rodrigo De Loredo, que declinó una oferta anterior, estaría esperando una nueva oportunidad.